ENTREVISTA: Mtro. Raúl Salazar: Jefe de la Oficina Regional para las Américas y el Caribe de la UNDRR | ODS 11: Ciudades y Comunidades Sostenibles

Fuente y Redacción: El Faro Luz y Ciencia, lunes 30 de noviembre de 2020, Ciudad de México.

Entrevistado por: Arturo Jasso* Miembro de la Red El Faro para la Agenda 2030.

Con el pleno compromiso de redoblar los esfuerzos por alcanzar las metas comunes globales acordadas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas ante un escenario de consecuencias sanitarias, sociales y económicas resultantes de la pandemia COVID-19, y para acercar la información asertiva, hemos realizado una serie de entrevistas a los principales actores multilaterales internacionales: los Organismos Internacionales Gubernamentales; con el fin de dar a conocer las propuestas, recomendaciones y acciones a favor de esta Agenda tan importante para la humanidad y el planeta.

Es por ello que en esta ocasión los invitamos a leer la entrevista exclusiva al Mtro. Raúl Salazar, quien es el Jefe de la Oficina Regional para las Américas y el Caribe de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres UNDRR.


Ante los desafíos abiertos puestos por la pandemia global COVID-19, los distintos actores internacionales han redoblado sus esfuerzos para el cumplimento de la Agenda 2030, ofreciendo instrumentos que permitan disminuir los riesgos de amenazas y evitando que se conviertan en desastres para los distintos asentamientos humanos que cada vez son más vulnerables. Al respecto, el Objetivo de Desarrollo Sostenible 11: Ciudades y Comunidades Sostenibles permite replantar la forma en la que coexistimos en los distintos entornos, con las metas de disminuir la exclusión y pobreza en zonas densamente pobladas, así como buscando un equilibrio con la biodiversidad. 

Leer: Objetivo 11: Lograr que las ciudades sean más inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles

Es por ello, que el Mtro. Raúl Salazar Salazar nos comparte las acciones de la Oficina de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres UNDRR – Oficina Regional para las Américas y el Caribe, con sede en Panamá.

ENTREVISTA COMPLETA:

Es economista de la Universidad Católica de Lima – Perú (1989), con una MBA por la Universidad de Piura, Perú (1992) y Maestría en Ciencias (MSc) en Desarrollo Nacional y Planificación de Proyectos por la Universidad de Bradford, Reino Unido (1995). Trabajó como Oficial de Programa del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Perú de 1997 al 2010, donde fue el Coordinador del área de Prevención de Crisis y Recuperación, dirigiendo varios programas nacionales y regionales así como en la provisión de apoyo en materia de políticas para la reducción de riesgo de desastres. Actualmente, es el Jefe de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción de Riesgo de Desastres (UNDRR) – Oficina Regional para las Américas y el Caribe, con sede en Panamá, habiendo ejercido previamente el cargo de Oficial Adjunto de la Oficina Regional de UNDRR desde el 2011.

1.- ¿Cómo contribuye la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres en el cumplimiento del ODS 11: Ciudades y Comunidades Sostenibles en la región?

Contribuir con el ODS 11: Ciudades y Comunidades Sostenibles implica desarrollar instrumentos, iniciativas y programas que consoliden ciudades resilientes, una labor constante de la UNDRR. Al respecto, el Mtro. Raúl Salazar destacó la campaña  “Ciudades Resilientes” de 2010 en la que 1400 ciudades de la región se han sumado al proceso, realizando un compromiso para avanzar en el marco de Sendai y alcanzar la resiliencia.

“El marco de Sendai discutido en 2010  y adoptado por 184 países, representa una herramienta operativa para abordar el tema de las ciudades derivadas de  experiencias previas e histórica de marcos internacionales  anteriores, … la reducción de riesgos de desastres es un canal de desarrollo, no se trata únicamente a un tema de atención de emergencias, … se pone la atención de la reducción de desastres en el corazón de los procesos de desarrollo, es decir, se reconoce que los riesgos de desastre tienen un origen en la construcción social del desarrollo y el ser humano tiene un rol central en influir en el riesgo”.

Por otro lado, el Marco de Sendai plantea acciones y soluciones a tres niveles: regional, mediante la cooperación transfronteriza, recomendaciones nacionales dirigidas a los gobiernos para que influyan en la reducción de riesgos de desastres, asimismo, con recomendaciones a nivel local.

La UNDRR trabaja primordialmente al nivel de las ciudades por medio de estos instrumentos para implementar respuestas territoriales, uno de ellos es el “tablero de control resiliente” permitiendo desarrollar una evaluación propia y al mismo tiempo un acompañamiento a las metas de Sendai, específicamente a una de las metas que se refiere al «desarrollo de planes locales para la reducción del riesgo de desastres«,  es decir, como se organizan las ciudades en el cumplimiento de este ámbito a mediano plazo y atendiendo el impacto o la reducción del  riesgo que estén afectando a una determinada localidad.

El Mtro. Salazar puntualizó: “La región de América Latina y El Caribe representa cerca del 60 % de la población agrupada en ciudades y se estima que para 2050 dicha cifra se incremente a un 90%. En América Latina el 15% de la población esta concentrada en 6 ciudades con más de 10 millones de habitantes, hay una gran concentración poblacional en nuestra región”.

Para ello, el ámbito de acción es:

  1. Cuidar los acuerdos internacionales al ámbito local a través de una proliferación medidas legales
  2. Dar un conjunto de herramientas a la ciudad a favor de la resiliencia
  3. Vincular a la ciudad facilitando el desarrollo de un plan propio para avanzar a la resiliencia.

Nos explica que «dicho proceso debe generarse mediante la cooperación horizontal, es decir, mecanismos que funcionan en la región como el intercambio entre ciudades, trabajar conjuntamente con determinadas fortalezas de las ciudades y juntarlas con otras que tienen los mismos intereses por desarrollar determinado tema, es una cooperación que facilitamos».

 2.- En el contexto de la pandemia mundial por COVID-19, ¿cuáles son las oportunidades para reducir la desigualdad urbana, la exclusión social y la contaminación medioambiental en las ciudades?

La pandemia más allá de su impacto por la pérdida de vidas en la región, debe estimarse como un espacio-tiempo de reflexión para detectar oportunidades para los países y las ciudades, lo que nos permita replantear la forma de organización utilizada para atender una emergencia en salud y los efectos diversos en la planificación de vida, reducción de empleos e ingresos, en especial la perdida de movilidad, incluidas la migración, comercio y turismo.

“Estimaciones para nuestra región por parte de la CEPAL menciona que estamos por enfrentar un proceso de recesión que no se había visto en los últimos años, el impacto de la pandemia es fuerte, es una manifestación de impacto económico inmediato que encadenada a muchos otros sectores”.

Dicho proceso de reflexión nos permite replantear nuestro desarrollo, la forma en la que nos organizamos localmente y como entendemos el riesgo, en especial para los gobiernos locales y los mecanismos que tienen para solventar emergencias de este tipo ante diversas limitaciones. «No estamos preparados para una emergencia de carácter biológico a nivel local, lo que implica en términos de equipamiento, las redes de colaboración local para que puedan operar voluntarios de forma segura frente a la primer atención«.

El desarrollo de las ciudades nos ha mostrado las brechas de inequidad, de pobreza, poblaciones viviendo en asentamientos informales: “… el 17% de nuestra población de nuestra región vive en asentamientos informales, lo que se interpreta a 1 de cada 4 personas viven en esas condiciones”

¿Cómo nos replanteamos las cuestiones esenciales y los factores subyacentes del riesgo que estamos enfrentando? 

Los desastres son fenómenos del desarrollo, tienen una construcción social en la forma en que nos organismos, ocupamos el territorio, así como en las que respondemos, informamos y educamos a nuestra población. Nosotros mismos construimos nuestras condiciones para un desastre; «… hay que recordar que el riesgo y la amenaza siempre están presentes, de nosotros depende las condiciones al generar nuestro desarrollo».

“Existen oportunidades de replantar y hoy más que nunca es el momento para hacerlo”.

Mtro. Raúl Salazar.

Las reflexiones van encaminadas en la mejora organizacional para enfrentar estos riesgos y el aprovechamiento para conseguir un desarrollo sostenible en las ciudades; que no destruya, sino que preserve el medio ambiente, sumado a reducir el riesgo de desastre y emplear distributivamente un uso de suelo adecuado, integrando a nuestras periferias, las cuales, «son las zonas más vulnerables por los procesos migratorios continuos de los últimos años, … el desafío es el crecimiento a futuro para 2050 en las ciudades y como brindar a las periferias servicios básicos, atender a las diversas zonas con mayor densidad poblacional«. Ese es el reto de nuestra región.

3.- Ante el aumento de eventos climáticos extremos, ¿qué estrategias se están implementando en los distintos países para salvaguardar las vidas en los distintos asentamientos humanos que cada vez son más vulnerables?. 

Entre 1998 a 2017 a nivel global los desastres climáticos y geofísicos costaron la vida de alrededor 1.3 millones de personas en todo el mundo, esto representa entre 4 y 5 billones de personas heridas y desplazadas por estos desastres que se quedaron sin hogar o necesitaron asistencia de emergencia.

De igual forma, «en términos económicos las perdidas directas para la región han sido casi un aproximado de 2,500 millones de dólares, de las cuales, todas fueron de origen climático.  A nivel mundial, el 80% de las perdidas económicas se originaron por fenómenos climáticos y estos fenómenos son capaces de ser predichos, de ahí la relevancia del desarrollo tecnológico y científico«, sin embrago, es importante conocer la forma en que se implementan dichas herramientas para reducir el impacto.

A nivel global, en los últimos 20 años América Latina y el Caribe absorbió alrededor de 53% de perdidas económicas por los efectos de desastre de origen climático. Esto significa que estamos más expuestos a los desastres y tenemos mayor vulnerabilidad.

Nos indica el Mtro. Salazar: «Las medidas que están tomando los gobiernos no son suficientes para sobrepasar la velocidad en la que los riesgos que están creciendo día a día, esencialmente por la vulnerabilidad de nuestra población por la forma en la que se están desarrollando nuestras ciudades, las formas en las que se ubican y viven las poblaciones en ellas, la prioridad es salvaguardad la vida en los distintos asentamientos humanos, medidas basadas en instrumentos como el Marco de Sendai».  

Continua: «Afortunadamente en nuestra región cada vez más países destinan más recursos en prevención de fenómenos climáticos para la evacuación de poblaciones … Un ejemplo de ello es en Uruguay la estrategia de “Evacuación a pie seco”, es decir, evacuar a las personas antes que el fenómeno ocurra«. [3]

«La recomendación para las ciudades en nuestra región es poner en marcha sus estrategias de mitigación y adaptación de cambio climático, es necesario el financiamiento para ponerlos en marcha y poder cumplir con las fechas del Marco de Sendai y El Acuerdo de Paris».

Mtro. Raúl Salazar

Debemos recordar que el 80% de los gases de efecto invernadero son producidos en las ciudades, por ello, es necesario pensar en formas en que las ciudades pueden contribuir a la mitigación del cambio climático, haciendo mas eficiente su procesos de reducción de emisiones y generación de proyectos enfocados en la naturaleza para mejorar la calidad de vida de sus pobladores.

Entre algunos de los proyectos de adaptación al cambio climático que destaca el Jefe de Oficina de la región son: las Iniciativas de la Ciudad de Santa Fe en Argentina, con la reforestación urbana de 70 mil árboles, la construcción de la primer carretera eléctrica en el país o la implementación del programa “Santa Fe Avanza” que aborda todos los temas de sostenibilidad de edificios y oficina públicas.[4]

Respecto al Marco de Sendai, en el termino regional de las entidades, también nos menciona los casos de éxito del Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres en América Central y República Dominicana CEPREDENAC que impulsa una política centroamericana que los orienta a la reducción de riesgos, teniendo como eje central la planificación de las ciudades y orientando en la adecuada utilización y planificación del suelo.

Estos son algunos ejemplos de estrategias que están haciendo los países para salvaguardar la vida en los distintos asentamientos humanos  que cada vez son más vulnerables.  

4.- ¿Cuáles son los avances en materia desarrollo urbano sostenible y, de qué forma la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres ha contribuido para desarrollar ciudades resilientes?

Nuestro entrevistado destacó la Campaña Mundial “Desarrollando Ciudades Resilientes” que inició en el año 2010 con término en 2020, mismo que es una estrategia de alianzas de redes globales multidisciplinarias. A dicho esfuerzo se sumaron la Red Global de Ciudades Resilientes, así como iniciativas del Banco Mundial y del  Banco Interamericano de Desarrollo, todas laborando para un desarrollo urbano sostenible y su promoción.

El Mtro. Salazar explica que “la campaña abarca a 2400 ciudades inscritas, esto representa casi más de la mitad de las ciudades en todo el mundo, la mayoría de ellas se encuentra en America Latina y el Caribe”.

Los compromisos existentes representan para las ciudades la elaboración de “planes locales de reducción de riesgos”, facilitando identificar riesgos, conocer los presupuestos para reducir el riesgo y pensar a futuro. Dicho instrumento tendrá una renovación para el periodo 2021-2030, una nueva campaña donde la novedad es que será la asociación entre las distintas campañas que existen a nivel global.

5.- La juventudes siendo un actor que busca en todo momento mejorar sus comunidades, su país y el mundo, ¿cómo pueden contribuir a la labor que realiza la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres ante las distintas  amenazas sanitarias, climáticas y económicas con el objetivo de no dejar a nadie atrás?

“El rol de los jóvenes para la resiliencia es central, así también lo reconoció el Marco de Sendai, a las juventudes son un actor importante para el desarrollo del futuro de nuestras sociedades”.

Mtro. Raúl Salazar

Alrededor del 23% de la población mundial son jóvenes; y de acuerdo con estimaciones de la  CEPAL, la región cuenta con un porcentaje de juventudes de 24%, por lo tanto, para la implementación de agendas globales como la Agenda 2030, el Marco de Sendai, el Acuerdo de Paris o la Nueva Agenda Urbana, «los jóvenes tiene un rol múltiple: son catalizadores de los mensajes hacia sus propias comunidades a favor de la reducción del riesgo de desastres, activistas del cambio climático, son agentes de cambio … llegan a ser tomadores de decisión y estas decisiones deben estar enfocadas no sólo enfocadas a desastres actuales sino a futuros».

«Nosotros como la Oficina de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres tenemos la tarea de apoyar a los países para la mejor toma de decisiones para la reducción del riesgo de desastres, esto refiere a la recopilación de impactos, de las amenazas, es decir, perdidas y daños» expresa el Jefe de Oficina.

Hay una gran labor por delante que denota nuestro entrevistado:«Nos enfrentamos a la dificultad para recoger información de lo que ha sucedido en los desastres anteriores, reconstruir el pasado e identificar lo que sucedió, nosotros les recordamos a las generaciones que olvidan los estragos de los pequeños desastres como un deslizamiento, el desbordamiento de un río por una lluvia extrema, esa información no se encuentra en un registro y se pierde en la historia y no beneficia la toma de decisiones futuras».

El  Representante Especial del Secretario General de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, Mami Mizutori hizo un llamado importante a los jóvenes líderes para aportar a la reducción de riesgo de desastres,  “enfocarse a los más vulnerables, ya que solamente  los países alcanzaran la resiliencia  si los más vulnerables también la alcanzan”.

«Mantener la prioridad en los más vulnerables es una tarea de todos y los jóvenes tienen un rol importante a través del activismo».

Mtro. Raúl Salazar

De su participación en los foros, apoyando a la inversión de las economías verdes y la infraestructura sostenible. La juventud debe fomentar la innovación, las investigaciones como orientar una motivación por construir un futuro mejor. Es un  llamado enfático a emplear las herramientas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Marco de Sendai y el Acuerdo de París.

Finaliza el Mtro. Salazar con el siguiente mensaje, La amenazas que enfrentamos hoy que tienen un origen natural, originada por el hombre o biológico y sumadas al deterioro por los impactos por el cambio climático están poniendo a prueba nuestra capacidad de respuesta para mitigar este riesgo y también enfrentarlo a futuro, estamos enfrentando a una crisis global en la que el desarrollo y la planificación de las ciudades tienen un rol fundamental para enfrentar los riesgos y una comprensión de los sistemas, … es necesaria la integración de diversas perspectivas, capacidades de distintos actores, especialmente los jóvenes para el complimiento del desarrollo sostenible”.

Como lo destacó el Mtro. Raúl Salazar, «la meta como Oficina Regional en este proceso de recuperación post pandemia, es hacer una reflexión de nuestro sistema de gobernanza«. ¿Lo que tenemos hoy para organizarnos, es suficiente y adecuado para atender este riesgo? Los jóvenes tienen un rol fundamental, deben para plantear e impulsar una agenta de recuperación.

Conoce:

UNDRR - Oficina Regional de Las Américas y El Caribe
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