Coyuntura

ODS 12: Consumo y producción sostenibles |México COVID-19

Fuente: El Faro Luz y Ciencia, martes 5 de mayo de 2020, CDMX.
Escrito por: Arturo Jasso González* Miembros de la Red Juvenil El Faro/Agenda 2030.

Ante la momentánea pausa a la producción y la disminución del consumo por la pandemia COVID-19, nos da pauta a plantear nuevos modelos de interacción en el mercado hacia un enfoque sostenible en México y en el mundo.

Repensar el consumo y producción sostenible en tiempos del COVID-19

La magnitud de las futuras consecuencias se medirá por la incapacidad, omisión, así como por la falta de voluntades de los distintos tomadores de decisión al adoptar compromisos encaminados a resolver las distintas amenazas globales. Dichas amenazas han sido postergadas desde el siglo pasado y se han acrecentado de distinta forma en cada uno de los países, sin embargo, con el confinamiento global, nos ha puesto en el mismo enfoque, descartando un “nosotros” y “ustedes” utilizado en algunos discursos políticos extremistas.

En este sentido, Alicia Bárcena Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe CEPAL expresó sobre las condiciones regionales: “… [el Coronavirus] irrumpió en un planeta ambientalmente enfermo, […] nos encontró en mal momento […] sus efectos se traducen en aumento de la pobreza y pobreza extrema, es decir, superar los 200 millones de pobres en la región”. Asimismo, se detalla la CEPAL en el informe titulado -América Latina y el Caribe ante la pandemia del COVID-19: efectos económicos y sociales- que “solo con un nuevo modelo de desarrollo la región evitará volver a transitar por los caminos que condujeron a una situación en la que los efectos de la pandemia del COVID-19 pueden no solo ser devastadores en el corto plazo, sino también deteriorar las condiciones de la recuperación y el desarrollo”.

Leer más: América Latina y el Caribe ante la pandemia del COVID-19: efectos económicos y sociales

Por ello, más que nunca, los países deben aferrarse al desarrollo sostenible contenido en la Agenda 2030, sería un error ignorar su capacidad transformadora dejándola de lado en las agendas nacionales.

Leer más: Los efectos de la COVID-19 en los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Particularmente, en lo que refiere a los insumos de primera necesidad, los cuales pueden provocar en tiempos venideros disputas entre las comunidades y entre los Estados, recordemos que los recursos en el mundo son finitos, de ahí la importancia del Objetivo 12: Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles.

Leer más: Objetivo 12: Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles

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Leer más: Objetivo de Desarrollo Sostenible 12: Producción y Consumo Responsables. México

Teniendo en cuenta la devastación provocada por el COVID-19 la producción, distribución y consumo de servicios básicos en el planeta se encuentra en riesgo.

Entre algunos datos relacionados de las Naciones Unidas destacan los siguientes: se estima llegar a ser 9600 millones de personas en 2050, por lo que se necesitaría tres planetas para aportar los recursos naturales exactos para soportar el actual estilo de vida; más de 1000 millones de personas aún no tienen acceso a agua potable; pre al COVID-19, los hogares consumían el 29% de la energía global y contribuyen al 21% de las emisiones de CO2 resultantes; el sector de la alimentación representa alrededor del 30% del consumo total de energía y un 22% del total de las emisiones de gases de efecto invernadero; en 2019, solo en siete meses se consumieron todos los recursos naturales que son posibles de regenerar por los ecosistemas terrícolas en un año; la huella material (la cantidad total de materia prima extraída para consumo final) ha aumentado un 113% desde 1990.

Al respecto, surgen diversas reflexiones en búsqueda de alternativas para oponerse a la reciente problemática coyuntural, sin embargo, ¿el tiempo en que hemos estado confinados en nuestros hogares nos ha permitido recapacitar sobre el impacto individual de nuestra huella ecología optando por modificar nuestros hábitos?

Mientras se analiza nuestra huella material y de las empresas e industrias, se suma otro problema en este periodo de confinamiento, “las compras de pánico”, lo que ha conducido a un desequilibro entre el exceso de recursos resguardados y la falta de ellos por otro estrato social.

Es por ello que entidades como Consumers international que lo integrar más de 100 países del mundo, ha externado un pronunciamiento “pidiendo un enfoque en la protección y el empoderamiento de las personas en el mercado basado en los derechos del consumidor, y estrategias coordinadas en todas las naciones y organismos intergubernamentales para construir un mercado justo, economías seguras, resistentes y sostenibles a través de la protección del consumidor”, recomendando una serie de puntos para hacer frente a la pandemia desde el consumo sostenible.

Leer más: Declaratoria de Consumers International ante la pandemia de Covid-19: priorizar derechos de los consumidores y su salud, así como el cambio hacia el consumo y la producción sostenibles.

Para el caso mexicano como el de muchos otros países la parálisis de las actividades de la población representa la mejor calidad de aire en sus principales ciudades y una contención momentánea de transmisión del virus. Sin embargo, el peligro latente del aumento de contaminación “justificada” en nombre de la reactivación económica como estrategia para el crecimiento de las naciones es un escenario posible y desalentador.

Es decir, nos hemos dado cuenta que, no bastará con el cierre de fronteras para mitigar el aumento de las desigualdades, la reciente amenaza global que da el rostro de un panorama adverso en cada rincón del globo y provocará la intensificación de dificultades sociales, políticas y económicas.

Vivimos el parteaguas de los efectos de las crisis globales y como bien lo menciona las Naciones Unidas, al igual que sus diversos organismos, la cooperación es fundamental en estos momentos. Para ello, debemos preguntarnos, ¿la pandemia ha frenado el desperdicio de comida en el mundo?  ¿se fortalecerá la producción sostenible? ¿han cambiado nuestros modos de consumo? ¿en qué debemos cooperar?

Por parte de agrupaciones como el Pacto Mundial por la Agenda 2030 conformado de empresas de todo el mundo ha estado trabajando a favor del ODS 12, otorgando una serie de sugerencias al sector, así como de su medición con el SDG Compass.

Leer más: Empresas y organizaciones ante el ODS 12

En el caso de América Latina y el Caribe es reconocida como pionera en consumo y producción sostenibles CPS ya que desde 2003 cuenta con un Consejo Regional de Expertos de Gobierno en CPS y con su Comité Directivo cuyas acciones son coordinadas por el Programa de la ONU para el Medio Ambiente PNUMA. El compromiso por el tema se ha visto reflejado en las agendas políticas provenientes de las Secretarías o Ministerios de Medio Ambiente, con una gran participación en los foros internacionales, la creación de políticas, el apoyo a las pymes, la compra pública sostenible y los estilos de vida sostenibles. Uno de los principales casos es la designación de Puntos Focales Nacionales de CPS (PFN) en 23 de los 33 países de la región (incluido México) la cual se le ha asignado una Estrategia Regional.

Leer más: Estrategia Regional de Consumo y Producción Sostenibles (CPS) para la implementación del Marco Decenal de CPS (10YFP) en América Latina y el Caribe (2015-2022)

Por otro lado, uno de los puntos en el ODS 12 que considero de los más importantes, es lo que refiere a la meta 12.3 que habla sobre la perdida y desperdicio de alimentos; en relación con el mismo, es incomprensible que se descarte el alimento en buenas condiciones mientras que aumenta el hambre en el mundo.

Estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura FAO, reflejan, “…la pérdida de 1300 millones de toneladas al año a nivel mundial sumado al desperdicio de recursos para alimentar al mundo, agudiza la condición de 820 millones de personas que pasan hambre. El alimento ya no está garantizado”.

Tampoco México se puede dar ese lujo, donde se desperdicia anualmente 28 millones de toneladas en alimentos (4.5 veces menos que Estados Unidos), mientras que en comparación a los datos emitidos por FAO en el informe Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe, registra que “…México es el segundo país con subalimentación en la región con 4.7 millones de personas”, siendo los más afectados la  población en condiciones de pobreza y pobreza extrema, así como las comunidades indígenas.

Algunas de las acciones que ha desarrollado el Gobierno de México al respecto son el Programa Nacional de Plantas Nativas cuyo objetivo es promover el desarrollo de las comunidades rurales, por medio del uso sostenible y el rescate de cultivos nativos; y el Plan Nacional de Acuacultura Sustentable 2019-2024, cuyo objetivo central es combatir el retardo social de las comunidades costeras y ribereñas e impulsar la productividad y aprovechamiento sostenible de los recursos pesqueros del país, en el cual México es líder y será sede en 2021 de la 11ª Reunión de Subcomité de Acuicultura del Comité de Pesca COFI de la FAO.

Leer más: Prepara SADER Plan Nacional de Acuacultura Sustentable 2019-2024

La situación es grave y debemos trabajar todos por mejorar las condiciones actuales, pero ¿Cómo podemos contribuir para combatir esta situación? apoyando al consumo local, empoderar al campesino, apostar por huertos urbanos como principal muestra de conciencia, un campo individual en las grandes urbes como respuesta a las grandes cantidades de alimentos ultra procesados que provocan el aumento de enfermedades tales como la obesidad.

El Coronavirus son tres puntos suspensivos, un grito desesperado a los gobiernos y sector privado como última oportunidad para replantear las estrategias: emplear el desarrollo sostenible. La intensificación en el cumplimiento del ODS 12 significa un equilibrio entre el crecimiento económico y el cuidado al medio ambiente, necesitamos un mayor compromiso para seguir de pie en una batalla que ha iniciado hace bastante tiempo y la estamos perdiendo.

La vida no será la misma y el lema “no dejar a nadie atrás” debe resonar con mayor fuerza en momentos difíciles, será tarea de diversos actores hacer posible el cumplimiento de compromisos globales ante una amenaza que ha sobrepasado lo regional.

Twitter: arturojasso_95

 

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